lunes, 11 de diciembre de 2006

El futuro del bioetanol

EL ETANOL PROCEDENTE DEL MAÍZ Y LA BIOMASA PUEDE CONVERTIRSE EN EL BIOCOMBUSTIBLE DEL FUTURO USANDO LAS TECNOLOGÍAS CELULÓSICAS

El presente artículo lo he realizado en base a artículos aparecidos en las revistas "Science", "Nature" y "American Scientific"y también con la colaboración de un viejo amigo el Dr. Collin Brown, director del Departamento de Biotecnología de la Universidad de Oxford. El Dr. Brown, que es un gran amante y admirador de nuestro país ha colaborado en un proyecto emprendido con un grupo de veterinarios y conmigo en el departamento de Durazno hace unos años ya.
El etanol obtenido del maíz puede convertirse en el sustituto de la nafta y su uso ayudar a combatir la contaminación causada por la quema de combustibles fósiles, según un estudio divulgado ayer por la revista "Science".

Sin embargo, los científicos del Grupo de Energía y Recursos de la Universidad de California aclaran que la tecnología para la conversión de celulosa en etanol está todavía en sus primeras etapas.

De todas maneras, según señalan, el estudio ha constatado que usar etanol en los tanques de combustible es un ahorro de petróleo y, en ningún caso, es más perjudicial para el ambiente que la nafta.

La investigación tuvo como objetivo poner fin al debate de si el etanol es un sustituto adecuado de la nafta y puede ayudar a reducir la dependencia del petróleo importado y, de paso, ser una nueva fuente de ingresos para la agricultura.

Según algunos estudios, se necesita más energía para cultivar el maíz necesario para fabricar etanol que la que se obtiene al usar ese etanol como combustible.

Los científicos indicaron que sus estudios determinaron que la producción de etanol del maíz usa menos petróleo que el que se necesita para producir nafta.

"Es mejor usar varias formas para cultivar maíz y fabricar etanol y usarlo en los vehículos que acudir directamente a la nafta y los combustibles fósiles", señaló Dan Kammen, del Grupo de Energía y Recursos de la Universidad de California.

Los investigadores advirtieron, sin embargo, de que sus estudios no cuantificaron el nivel de gases invernadero resultantes de la producción de etanol como combustible.

No obstante, pese a que no existe una certeza total, Kammen añadió que al parecer el etanol hecho de maíz es tal vez 10 ó 15 por ciento mejor que la nafta en lo que se refiere a la emisión de gases invernadero.

"El etanol puede ser, si se le fabrica con tecnología de la celulosa, un combustible realmente bueno para EEUU", dijo Alex Farrell, otro de los participantes en el estudio.

"Por el momento la tecnología para la celulosa es demasiado cara. Si eso cambia - porque la tecnología evoluciona rápidamente- entonces podríamos ver que esta tecnología entra en el mercado comercial en unos cinco años", según pronosticó.

Básicamente, la tecnología para la producción de etanol usa bacterias para convertir la masa fibrosa de las plantas en almidones que son fermentados por otras bacterias para generar el producto final.

"Hay un gran potencial para esta tecnología. Realmente ayudará a conseguir muchos objetivos energéticos", indicó.

Estados Unidos, que paradójicamente es uno de los grandes productores de petróleo, debe importar alrededor del 60 por ciento para poder alimentar su enorme aparato industrial y automovilístico.

Según Kammen, en 2004, el etanol agregado a la gasolina constituyó en los Estados Unidos sólo el dos por ciento de todo el combustible vendido en el país.

Pero los fabricantes ya tienen capacidad para construir vehículos que funcionan con 85 por ciento de etanol y ya hay casi cinco millones de ellos en las carreteras del país.

"La conversión a etanol no significará un gran cambio para la economía. Ya estamos listos para el etanol. Sólo hace falta la oferta, pues la demanda existe", afirmó.

Brasil es uno de los líderes mundiales en el uso de etanol como combustible para automóviles. En ese país el alcohol proviene de la caña de azúcar.

La tecnología, en especial la que pueda aplicarse a la celulosa, ha despertado el interés de los inversores, entre ellos el presidente de Microsoft, Bill Gates, y Vinod Khosla, uno de los fundadores de Sun Microsystems.

Según Kammen, el etanol puede reemplazar en parte a la nafta para automóviles en este país en unos pocos años.

La mitad del combustible automotriz en Estados Unidos podría ser reemplazado con etanol obtenido a partir de cultivos agrícolas renovables y desechos forestales, según sostiene un investigador que ha desarrollado un método bacteriano que convierte la biomasa y otros residuos agrícolas en combustible.

Lonnie Ingram, del Instituto de Ciencias Alimentarias y Agrícolas de la Universidad de Florida (UF), está convencido de que es posible reducir la dependencia que Estados Unidos y otras naciones tienen del petróleo importado, y disminuir el precio del combustible automotriz reformulando la nafta mediante etanol derivado de desperdicios agrícolas baratos.

El desarrollo biotecnológico logrado por este investigador, una bacteria E. Coli obtenida con ingeniería genética, produce etanol a partir de desechos agrícolas tales como tallos de maíz, mazorcas y hojas. Una tecnología relacionada con ésta puede ser usada para producir, a partir de la biomasa, plásticos biodegradables.

El etanol puede alargar las reservas de combustible de un país, y hacer que la nafta se queme con mayor limpieza. La mezcla de nafta-etanol también aumenta el octanaje del combustible.

La bacteria E. Coli genéticamente modificada por Ingram es capaz de convertir en etanol todos los tipos de azúcar encontrados en las paredes de las células de las plantas. El organismo de Ingram puede producir un alto rendimiento de etanol a partir de biomasa como restos de caña de azúcar, corteza de arroz, desechos forestales, madera y otros materiales orgánicos.

La tecnología de bioconversión está siendo comercializada con la asistencia del Departamento de Energía estadounidense (DOE). La compañía BC International Corp. tiene los derechos exclusivos para el uso y licencia de la bacteria de la UF.

Hasta ahora, todo el etanol del mundo destinado a combustible automotriz ha sido producido a partir de materiales caros como almidón de maíz y melaza de caña, usando fermentaciones por levadura.

Según un estudio reciente del Departamento estadounidense de Agricultura y del DOE, más de mil millones de toneladas de biomasa pueden ser producidas cada año de manera sostenible. Convirtiendo ésta en etanol, se puede reemplazar la mitad de todo el petróleo importado por Estados Unidos.

Ingram modificó genéticamente organismos E. Coli clonando los únicos genes necesarios para dirigir la digestión de azúcares en etanol, el mismo ciclo que siguen levaduras y plantas superiores. Con los genes del etanol, la bacteria modificada produce etanol a partir de los azúcares de la biomasa con un 90 a 95 por ciento de eficiencia.

Existen ya planes firmes para construir una planta procesadora de más de cien millones de litros, en Jennings, Louisiana. La tecnología empleada estará basada en las citadas bacterias modificadas genéticamente. Las instalaciones, que se espera estén en operación para finales de 2006, convertirán los residuos orgánicos en etanol. Los desechos de la industria de la caña de azúcar en Louisiana servirán como la principal materia prima.



Alvaro Kröger

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