lunes, 11 de diciembre de 2006

De Seprin

PRISIONEROS DE GUERRA


Cuando hablamos de "Prisioneros de Guerra" nos estamos refiriendo a los militares y policías que actuaron en la lucha contra la sedición marxista en la década de los 70, presos en las mazmorras de la "KGB uruguaya", sede de la Jefatura de Policía de Montevideo y también del Personal Superior y Subalterno en situación de retiro que de una forma u otra contribuyó a la derrota de la sedición marxista en la década de los setenta.
Partimos de una serie de premisas:

1. Que el enemigo marxista-leninista ha continuado su guerra revolucionaria en forma ininterrumpida desde la Conferencia de la OLAS en 1967 hasta nuestros días.
2. Que los militares presos por actos relacionados con la lucha contra la subversión y sedición marxista no pueden ser juzgados por el "Derecho de Paz", sino por el "Derecho de Guerra".
3. Que el "Derecho de Guerra" contempla tres tipos de actores:
a) los ejércitos irregulares conformados por los terroristas;
b) las Fuerzas Armadas legales; c) la población civil ajena al conflicto.

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Situación del Uruguay 2006


Conviene recordar tanto a nuestros connacionales, como a ciudadanos extranjeros que no conocen nuestra realidad, que el momento que estamos viviendo es muy singular, pues en Uruguay han llegado al poder los derrotados "militarmente" de ayer, con su carga ideológica intacta, llenos de odio y resentimiento, practicando un revisionismo y un revanchismo que pone en duda la supervivencia de algunas Instituciones y hasta la misma Democracia Liberal Uruguaya.
Los integrantes del "Nuevo Gobierno Frenteamplista" integraron los cuadros de las "fuerzas irregulares terroristas" que asolaron a la Patria Oriental en las décadas de los sesenta y setenta, actuación debidamente comprobada por la voluminosa documentación incautada, por sus propias confesiones y por los innumerables libros, bibliografías e historias que han escrito en estos últimos veinte años. "A confesión de parte, relevo de prueba".
Con mucha habilidad el "Gobierno marxista leninista" que desde el 01-Marzo-2005, se ha instalado legítimamente en el Uruguay, ha transformado al otrora orgulloso Ejército Nacional en un Ejército
Gubernista, en el brazo armado del conglomerado político mayoritario del País, el Frente Amplio.
Invocando a la Constitución y a las Leyes han sometido a los Mandos Militares a los caprichos e ideas iluminadas de un grupo de gente que interpreta sesgadamente a aquellas, y cuyo fin último es saciar su sed de venganza por hechos militares de una batalla que perdieran hace más de treinta años.
Batalla perteneciente a la Guerra Revolucionaria que el Marxismo-leninismo con Fidel Castro a la cabeza, secundado por representantes comunistas, socialistas y demás "compañeros de ruta" del Continente y desde luego de Uruguay, le declara a todos los gobiernos de Ibero América, incluido el Republicano, Democrático y Representativo de la R.O.U., en el cierre de la Conferencia de la OLAS el 10 de agosto de 1967.
Guerra en la cual aún hoy estamos inmersos, porque nunca se firmó ni capitulación, ni armisticio, ni pacto, ningún documento, entre las partes combatientes, ya que las FF.AA. confiaron la conducción
de la paz a los "políticos profesionales", en la seguridad de que habían luchado y ganado una guerra en defensa de la Patria y del sistema republicano democrático de gobierno. De nada sirvieron las advertencias de que se trataba de una guerra distinta, de un nuevo tipo de guerra, la guerra sicopolítica o revolucionaria perfeccionada por los soviéticos, que hoy comprobamos ha sido brillantemente ejecutada por el Frente Amplio en nuestra Patria.
Durante estos dos años de gobierno, ante el asombro y pasividad de dirigentes y ciudadanos pertenecientes a los partidos tradicionales o Fundacionales, el gobierno marxista leninista se adueñó del país sin disparar un tiro, se adueñaron principalmente de las mentes de la ciudadanía y se encaminan a instalar una Dictadura del Proletariado, al tener dominados todos los factores del poder: el político, el sicosocial, el económico y el militar. La oposición política no existe en el Uruguay, el miedo campea en el 50% de la ciudadanía.
Consolidados en el Poder, la coalición marxista leninista, se sintió lo suficientemente fuerte como para reanudar las hostilidades y pulverizar a los remanentes del otrora victorioso Ejército Nacional Uruguayo; sobre sus cenizas se va a formar el "Ejército Rojo" que necesitan para instaurar la "Dictadura del Proletariado".
Fiel a su estrategia ofensiva, propia del "leninismo", el presidente Vázquez ha comenzado una nueva "operación" que en términos militares se llama "Explotación del Éxito", cuya faz táctica es el revanchismo, magnífico escenario donde saciar su sed de venganza y de paso cumplir con los socios del "Foro de San Pablo": Chávez, Lula, Kirchner.

De la misma forma que su compinche Kirchner, Tabaré Vázquez ha llevado adelante una política que complace y entretiene a sus seguidores: persecución a los militares del 70 y a la política de
los años 90. En Uruguay no habían habido hasta el año 2006, juicios a militares y policías por asuntos relativos a la lucha antisubversiva y sediciosa de los años 60 y 70 del siglo pasado, porque como ya se ha expresado se había ganado la guerra en la parte militar. "Evidentemente nuestros superiores no conocían al enemigo comunista", comentó con tristeza un militar retirado.
Cabe hacer un poco más de historia, que ha sido reiteradamente tergiversada, tanto por los marxistas como por sus pares políticos de los partidos tradicionales.
La "izquierda subversiva" le declaró la guerra al gobierno democrático de la R.O.U. el 10 de agosto de 1967, recién el 9 de setiembre de 1971 el gobierno uruguayo responde y dispone que las FF.AA. se hagan cargo de la lucha antisubversiva, con el apoyo de la policía.
El Instituto Policial justo es decirlo, hasta ese momento se había sacrificado en una labor solitaria y meritoria luchando contra la sedición marxista con singular éxito, especialmente contra la guerrilla urbana, siendo su accionar reiteradamente frustrado por la justicia ordinaria, cuando no traicionado por ésta.
Al agravarse la situación política y social, el presidente Pacheco Areco, con apoyo del parlamento, el 9 de septiembre de 1971, encomienda la conducción de la lucha antisubversiva a los comandos de las tres fuerzas, quienes además debían "asegurar el normal desarrollo de las elecciones nacionales de noviembre de ese año", orden que se cumplió cabalmente.
El decreto Nº 566/971 de 9 de septiembre de1971 es muy importante, ya que dispone la intervención de las FF.AA. en la lucha antisubversiva y no solamente antisedicioso como había ocurrido hasta el momento con la actuación de la policía.
El 15 de Abril de 1972 el Poder Ejecutivo, ahora presidido por el Sr. J.M.Bordaberry, también con apoyo parlamentario, decreta "Estado de guerra interno". Con este acto, muy tímidamente responde a los ataques que el "Mundo Comunista y sus Aliados", le habían planteado siguiendo directivas de La Habana y Moscú, el 10 de Agosto de 1967.
El 15 de Noviembre de 1972 el Poder Ejecutivo decreta el cese del "Estado de Guerra Interno", en forma unilateral, no se firma una capitulación, ni armisticio, ni pacto, ni acuerdo de paz , simplemente se constata que luego de siete meses de lucha guerrillera, donde se realizaron 7012 operativos, se capturaron y fueron procesados 2873 sediciosos, se liquida el MLN-T en Uruguay * y nada más; siguieron operando en y desde el extranjero, células muy virulentas.
Continuaban en el país pequeños grupos sediciosos también muy virulentos y el Partido Comunista con su "aparato armado"en expansión, que recién es neutralizado en 1976.
Los sediciosos detenidos fueron juzgados por la Justicia Militar y enviados a cárceles especiales, separados hombres en el Penal de Libertad y mujeres en el Penal de Punta Rieles y Atención las mujeres embarazadas y parturientas con sus hijos hasta los dos años, en el Regimiento de Blandengues, hecho este que se le ha olvidado a mucha gente. Los tres establecimientos con custodia y seguridad militar, con un tratamiento preferencial que fue repetidamente elogiado por los supervisores de la Cruz Roja Internacional. Un análisis muy elemental nos dice que el Tratamiento era de "Prisioneros de Guerra".
En el Pacto del Club Naval tampoco se firmó un cese de hostilidades, ni documento alguno alusivo.
La Guerra Revolucionaria ha continuado en forma ininterrumpida desde aquel fatídico 10 de agosto de 1967. nunca los sediciosos marxistas firmaron un cese de hostilidades, por el contrario amparados en las falencias del sistema democrático, siguiendo las enseñanzas de Gramnsci, "avanzaron en democracia" como rezaba su eslogan, fueron conquistando todos los factores del poder desde el reestablecimiento de la Democracia en 1985, especialmente el económico, el sicosocial y fundamentalmente el político y no se van adetener hasta la instauración del Socialismo en el Uruguay, para ello cuentan no solo con el apoyo circunstancial de los votos, sino que cuentan con el apoyo incondicional del Ejército, la Policía y la Justicia Ordinaria.



El cambio de "Bando" en esta Guerra Revolucionaria, no solo del Ejército, sino de las FF.AA., que obedecen ciegamente las órdenes del Mando Superior Marxista-leninista, ha traído como consecuencia que por ejemplo, también los integrantes de la vieja Institución Militar en situación de retiro, que lucharon contra la subversión marxista, son rehenes y potencialmente prisioneros del Enemigo, por lo tanto quienes sean procesados, encarcelados, o sancionados con cualquier pérdida de libertad, pasan a ser "prisioneros de guerra", ya que la guerra no ha cesado desde el 10 de agosto de 1967.

Los militares que ya están presos, de quienes hipócritamente los marxistas y sus "compañeros de ruta"dicen que están en una "detención administrativa" son "prisioneros de guerra", y por lo tanto deben ser tratados de acuerdo a lo que determina la Convención de Ginebra y no la Justicia Civil, sea uruguaya o extranjera. Ver: Lesa Humanidad…delito que no es.

(*)A pesar de que fue un triunfo parcial, y el principio del fin de una etapa en lo Político, el Enemigo marxista y otros que no posaban como enemigos nunca se conformaron con las victorias obtenidas por las Fuerzas Conjuntas en el campo táctico.
Es proverbial que la mayoría de la clase política ignoraba la realidad de la situación militar y esperaban de un momento a otro la debacle.



Lo cierto fue que en las Unidades de Combate se intensificó en los últimos años de la década del sesenta la instrucción y la preparación en los aspectos: físicos, moral y profesional propiamente dicho, obteniendo un verdadero "combatiente", a pesar de la pobreza de medios, con que la imprevisión del Poder Político tenía sometida a las FF.AA.; imprevisión que se extendía a los "Instrumentos Legales" con qué combatir una Guerra Revolucionaria.

Del enfrentamiento de Combatientes debidamente entrenados, sólidos cultural e ideológicamente, en una palabra militares profesionales contra guerrilleros, que si bien eran fanáticos en lo ideológico y político, carecían de la necesaria formación militar, surgió la fulminante derrota que sufrieron en pocos meses los Tupamaros y otros grupos sediciosos. Éstos, según sus propias palabras," mantenían sus vicios de pequeños burgueses intelectuales", pero distaban mucho de constituirse en la mejor guerrilla de América, como aparecían ante el mundo.

Entre el 15 de abril y el 15 de noviembre de 1972, los sediciosos tuvieron las siguientes bajas:

1) En Personal:
-82 Sediciosos muertos en combate
-2873 Sediciosos capturados y procesados
-844 requeridos, fugados al extranjero



2) En Materiales:
376 Subametralladoras y armas automáticas
887 Armas largas (fusiles, rifles, escopetas)
2361 Armas cortas (pistolas y revólveres)
39000 Municiones diversos calibres
Kgs. 370 Explosivos plásticos y gelinita
Grandes cantidades de dinero en varias monedas, material de fotografía y falsificación, material sanitario, equipo de comunicaciones, ropa, equipos, material de imprenta y propaganda, documentación, vehículos, etc.

3) Infraestructura :
6 "Cárceles del Pueblo" subterráneas
2 "Hospitales" subterráneos
142 Refugios subterráneos (Berretines).
118 Refugios subterráneos rurales (Tatuceras)

Este es el resultado de 7012 operaciones militares realizadas en siete meses, en el año 1972.
Los teóricos de todo el mundo, aún hoy se asombran de la pericia y eficacia de las FF.AA. uruguayas. Ello se debe a que el soldado oriental no era un mercenario, como lo sostuvieron equivocadamente los sediciosos, tenía ideales patrióticos y de honor y la relación entre oficiales y tropa era paternal, digna, afectuosa, familiar, sin mengua de la disciplina. Fue un soldado profesional que rápidamente se consustanció con la nueva misión a cumplir y en forma excepcional adquirió una capacidad inigualada para el combate antisedicioso urbano; para el combate en campaña ya lo tenía.
La paranoia revolucionaria marxista llevó a los sediciosos a sobreestimar sus propias capacidades, aptitudes y métodos, y a rebajar, subestimar, en proporción inversa, las motivaciones de servicio, dignidad y lealtad de los militares.
Se ha querido cubrir la magnífica labor de Inteligencia y Operacional de las FF.CC., con una campaña de mentiras, atribuyendo la derrota a ciertos errores tácticos y al presunto terror de la represión militar.
En los hechos, lo que sucedió fue que las Operaciones Militares de las FF.CC. fueron muy bien conducidas, con profesionalidad pocas veces vista en el mundo.
La acción sicopolítica del enemigo marxista-leninista ha tergiversado la historia a lo largo de estos últimos cuarenta años.
Recordemos que:
"La historia de nuestra Patria que constituye un legado a preservar y que es por tanto un factor de unidad nacional, ha sido violentada o subvertida a través de un enfoque materialista dialéctico para obtener un revisionismo histórico, producto radicalmente opuesto a la verdad de lo sucedido en los últimos cuarenta años.”

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