lunes, 11 de diciembre de 2006

El brete argentino

EL BRETE ARGENTINO

En su forma autocrática y peculiar del gobierno de "Mr K" el conflicto de las fábricas de celulosa ha llevado al sistema político argentino a meterse en un brete difícil de salir.

Todo autócrata, en algún momento de su reinado, ha tenido que hacer marcha atrás, pedir disculpas, o imponer su autoridad para mantener a la sociedad cohesionada.
En una democracia el Presidente no es más que el "primus inter pares", pero no es así en la Argentina de Kirchner donde éste es "rex inter populus".

El tema de las papeleras debió haber quedado estrictamente a nivel técnico y no haberse politizado. Por cierto que la politización del conflicto no fue culpa del Gobierno nuestro que siempre mantuvo la idea de que el asunto debió haberse mantenido en aquel nivel.
Gracias a la paciencia de nuestro país, hemos soportado meses de bloqueos de rutas, pérdidas económicas importantísimas e insultos gratuitos.

Históricamente los argentinos piensan en la República Oriental del Uruguay como en una provincia más de la Argentina e incluso cuando se lee la prensa de aquel país dicen "la Banda Oriental", no sé si por costumbre o por tratar de insultarnos, pero creo que ha llegado el momento en ponerse firmes en serio y hacerles pasar el peor papelón de su historia.

Ni Kirchner ni Busti pueden ahora recular más de lo que han hecho sin que se les venga abajo el castillo de naipes que han fabricado. El esquizoide de Busti ha difamado a nuestro gobierno actual y al anterior diciendo que sus integrantes han recibido "incentivos" por parte de las empresas Botnia y Ence cuando es de notoriedad pública que él pidió 200 millones de dólares y el 10% de las acciones de las papeleras para dejarlas construírse en Entre Ríos.
Por su parte el Pingüino ha cometido el incalificable error de no contestar una carta del Dr. Vázquez; su ego es tan abrumadoramente enorme que no se ha dado cuenta que está sentando precedentes importantísimos para cualquier Tribunal al cual quiera presentarse.
En su paranoia también ha cometido un error absurdo: no querer que intervenga la OEA, porque su Secretario General es chileno y tiene miedo de que el Dr. Insulza apoye al Uruguay.
El Secretario General de la Organización de Estados Americanos tiene el deber de ser imparcial y el Dr. Insulza no sería la excepción, máxime con su conocida trayectoria diplomática y política.

Estos "teros" quieren negociar si se paran las construcciones de las plantas, y aseguran que se desbloquearían los puentes si ello sucediera.
En el hipotético caso de que el Gobierno Nacional hiciese parar la construcción de las plantas por 60 días, seguramente los puentes seguirían bloqueados por un simple hecho: la situación está fuera de control político, ningún político argentino está moralmente apto como para imponer su voluntad, porque todos tienen algún cadáver en el armario.
La única forma de desbloquear los puentes es mediante la fuerza pública, a prepo, a palos como lo hizo hace menos de un mes este pseudo-presidente con los piqueteros en su natal Santa Cruz.

Si hace lo mismo en los puentes se presenta al mundo como un símbolo de debilidad (según la mentalidad política argentina), pero lo que no se da cuenta es que haría lo correcto según los compromisos contraídos por la Argentina no sólo en el Mercosur, sino en el Pacto de San José de Costa Rica, e incluso en su propia Constitución.
Es así que este hombre no sólo viola nuestra soberanía, sino que viola su propia Constitución y obviamente absolutamente nadie en Argentina se anima a decirlo.

Para éste autócrata y sus secuaces (Busti el principal) el conflicto de las pasteras de celulosa ha sido un descalabro económico y político. Económico porque las plantas no se instalaron en Argentina y por lo tanto no han podido cobrar "peaje" y político porque no ha logrado que el conflicto se transformara en causa nacional, como se ha hecho en Uruguay.
Los uruguayos que no somos del 50.45% que ha llevado al Dr. Vázquez a la Presidencia y que somos muy críticos del gobierno, porque aquí existe la libertad de prensa, la libertad de expresión y la libertad a secas, estamos unidos detrás del Gobierno en éste problema porque estamos convencidos de que tenemos razón, no ocultamos nada y el Gobierno no nos oculta nada, y sobre todo no nos gusta que nos "patoteen". Somos un pueblo tranquilo pero orgulloso: no vengan por lana porque van a salir trasquilados!!!.

Los políticos argentinos quieren ir a La Haya, pues vayamos a la Haya; el Uruguay no tiene nada que ocultar, pero sería muy interesante que los argentinos estudiasen bien a los jueces(que han cambiado hace pocas semanas) ya que según un periodista argentino, el Uruguay ganaría por 11 a 3 y eso se llama, no ya galeada sino un papelonazo mayúsculo.

Me intriga la forma en que saldrá de ésta el Gobierno argentino, porque nosotros vamos a seguir con nuestras cosas a pesar de lo que digan desde Bs. As. y de Gualeguaychú; seguramente alguien va a ser la cabeza de turco cuando al fin comprendan que no sólo están haciendo el ridículo frente a Uruguay, sino que están haciendo el ridículo frente al mundo: que un país que es menos de la décima parte en población y la 17 ava parte del territorio, sólo separados por un río se ponga firme y diga somos independientes y hacemos lo que nos interesa a nosotros en nuestro territorio y si a ustedes no les gusta...¡¡que problema que tienen muchachos!!.

Si hay una cosa que no me gusta hacer es amenazar, considero que es una cobardía; si tengo que hacer algo lo hago y se acabó el asunto. Pero sí lo que puedo hacer es advertir, hacer recordar a nuestros"hermanos" argentinos que hay en Uruguay muchísimos bienes argentinos y también que si el Poder Judicial lo pide se puede levantar el secreto bancario. Esto lo dejo como advertencia para que nadie quede en falsa escuadra si las cosas se complican y nos obligan a tomar medidas que no queremos tomar......pero hay veces que la realidad es superior a la ficción.

Por otro lado el Brasil también nos está acorralando. Ha dispuesto el estado de Río Grande do Sul que el arroz uruguayo no puede pasar por su territorio. El Presidente Lula ha protestado diciendo que se están violando todos los acuerdos del Mercosur y también los internacionales. Río Grande ha contraído repentinamente una sordera crónica, seguramente una otitis carnavalesca, y nuestros camiones siguen parados en la frontera. Por suerte para los choferes en Rivera hay un carnaval muy bueno y podrán divertirse con alguna garota, bajarse algunas caipirinhas y zambar un rato.

Pero el hecho es que nos están obligando a irnos del Mercosur, cosa que aplaudo, y cuanto antes nos vayamos mejor. La verdad es que tanto para Argentina como para Brasil, el Uruguay fue siempre una espina clavada en los flancos: somos chicos pero ferozmente independientes, aquí existe el estado de derecho, aquí los Poderes del Estado son independientes, aquí se respira libertad, cosas que en nuestros poderosos vecinos no existen y ellos saben muy bien que todos los uruguayos darían su vida para preservar ésos valores, y si tenemos que hacerlo lo haremos.

Y la primera estrofa de nuestro himno cobra en éstos momentos una singular relevancia.

Alvaro Kröger

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